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¿Qué es el solidarismo?

El Nacimiento

El Solidarismo costarricense se fundó en 1947. Su creador fue el Lic. Alberto Martén Chavarría, economista, abogado y Ministro de Gobierno en 1949. El Solidarismo o movimiento solidarista se realiza en el seno de las empresas, mediante el establecimiento de una asociación solidarista o asociación de trabajadores, orientada a buscar su mejoramiento económico y social. Su instrumento de mejoramiento es la armonía y el diálogo, no la lucha de clases.

El Desarrollo

De 1947 a 1972, se fundaron en Costa Rica 30 asociaciones solidaristas. A partir de 1972, la Escuela Juan XXIII, dirigida por el sacerdote Lic. Claudio Maria Solano, decidió impulsar ese movimiento y fundó centenares de asociaciones en todo el país. A él se debe la expansión del solidarismo en Costa Rica.

La razón básica de este desarrollo reside en la vinculación estrecha entre el solidarismo y los principios fundamentales del cristianismo: fraternidad, respeto, armonía, libertad, justicia en las relaciones entre los trabajadores y la empresa, características del desarrollo económico y social de Costa Rica.

En 1978, la Escuela Social Juan XXIII llevó el movimiento solidarista a la zona atlántica y a las fincas bananeras. Actualmente, existen en esta zona varias asociaciones solidaristas, que han desplazado por voluntad de los trabajadores, a los sindicatos comunistas, que habían imperado en esta región durante varias décadas.

El Marco Legal

Las asociaciones solidaristas se rigen por la ley de Asociaciones Solidaristas. No.6970 del 28 de noviembre de 1984, cuya primera redacción presento la ESCUELA SOCIAL JUAN XXIII a la Asamblea Legislativa y acogió el entonces diputado Aguilar Facio ( Gaceta No. 135 del 20-7-79.) En los años anteriores, las asociaciones solidaristas se regían por las normas generales del derecho costarricense, en el campo laboral, y la ley de asociaciones. Sin embargo, a partir de esta fecha, poseen un marco legal específico y la protección del Estado, sin perder por ello su autonomía.

A este respecto, conviene tener en cuenta que la ley de Asociaciones Solidaristas culmina un proceso en el derecho laboral costarricense en el que han imperado los principios de respeto a la ley y a la democracia, cuyos únicos adversarios han sido los sindicatos y grupos políticos comunistas.

La Expansión Solidarista

El movimiento solidarista costarricense se ha expandido en dos direcciones: una nacional y otra internacional.

En el campo nacional, el solidarismo, si bien nació dentro de la empresa privada, actualmente, gracias a la labor de la Escuela Social Juan XXIII, ha penetrado también en el sector público. Asimismo, el solidarismo costarricense se estableció primeramente en el sector del comercio y de la industria, pero a partir de 1978, se difundió al sector agrícola. También pasó en estos años de la zona urbana o central a los lugares más apartados del país.

En el orden internacional, el solidarismo se ha expandido a Guatemala, donde se han fundado unas 50 asociaciones solidaristas, a Honduras y a El Salvador. Asimismo, se ha llevado este mensaje a México, Colombia y Panamá, y se han impartido charlas en los Estados Unidos. No en todos estos países hay asociaciones solidaristas, pero la semilla se ha sembrado. Esta rápida expansión del solidarismo ha suscitado la oposición y hasta la persecución de los sindicatos, tanto comunistas, como no comunistas, de Estados Unidos y América Latina.

Los Mecanismos Solidarios

a. El administrativo y deliberativo: El solidarismo se realiza en el seno de cada empresa mediante la constitución de una asociación solidarista de trabajadores. Esta asociación, creada en asamblea de trabajadores que es la instancia superior, está dirigida por una junta directiva, formada por trabajadores, elegidos democráticamente, y en la cual la empresa tiene un representante. La asociación tiene, a su vez, comités de acción en diversos campos: crédito, educación, deportes, capacitación, etc.

La Junta Directiva está integrada exclusivamente por trabajadores, con el fin que, a diferencia del sindicato, sean los propios trabajadores los que tomen sus decisiones y no políticos o poderes externos a ellos. De este modo, el trabajador aprende a decidir, a participar y, lo que es fundamental, administrar los recursos de la asociación, otorgar créditos y llevar a cabo diversos proyectos, toma conciencia de la importancia y papel de la empresa en una sociedad democrática, como eje de la economía.

b. Mecanismo Financiero: Los recursos de la asociación solidarista provienen de dos fuentes principales: el ahorro mensual de los trabajadores que, según la ley, puede ser entre el 3 y el 5 por ciento, o más elevado, si así lo decide libremente el trabajador, y un aporte mensual de la empresa, cuyo porcentaje se pacta entre esta y los trabajadores. El aporte de la empresa no es una donación, sino que corresponde a un adelanto sobre la cesantía del trabajador, que se le entrega a este, junto con el ahorro y el respectivo rendimiento, una vez que deje la empresa.

Este capital de la asociación se utiliza para darles créditos a los trabajadores, para realizar proyectos de vivienda para estos, así como para crear empresas o comprar acciones. Hay asociaciones solidaristas en Costa Rica que son propietarias de fincas de ganado, de leche o de transporte. Si no se emprenden proyectos de este tipo, los recursos se invierten en bonos o certificados para que ganen intereses. De este modo, el trabajador adquiere un sentido más amplio y objetivo de la empresa y de la economía.

Los Principios

El Solidarismo se fundamenta en los principios de dignidad del ser humano, dignidad del trabajo, de libertad, de justicia y de solidaridad.

Esto quiere decir que el solidarismo rechaza, de principio la lucha de clases, propia del marxismo-leninismo, así como toda tendencia estatizante que, poco a poco, anula o reduce la libertad del ser humano.

El concepto de solidaridad se refiere no solo a los trabajadores entre sí, sino a la relación armoniosa y respetuosa entre estos y la empresa. De este modo, la empresa no es ya un lugar de confrontación, sino una comunidad humana, en la que el ser humano- sea trabajador, administrador o empresario – constituye el valor principal, y por lo tanto, la razón de la productividad y del desarrollo.

En cEn cuanto al trabajo, este concepto se extiende a todos los miembros de la empresa, subordinados o superiores, y se define no sólo como una actividad o un contrato, sino como un medio de desarrollo económico y personal. Asimismo, el solidarismo integra la familia, el trabajo, la empresa y la sociedad.

Los Fines

El solidarismo procura, por medio de las asociaciones solidaristas, de acuerdo con el artículo N° 2 de la Ley de Asociaciones Solidaristas, la justicia, la paz social, la armonía obrero-patronal y el desarrollo integral de los trabajadores, esto es, el desarrollo material y el espiritual.

Desde este punto de vista, el solidarismo ha venido a consolidar la democracia costarricense y a fortalecer la paz social.

“Gracias al Solidarismo, los trabajadores y los patronos encontraron un medio para resolver sus conflictos en forma pacífica y sin presiones , por medio de la armonía y el diálogo. El éxito del movimiento solidarista se ha alcanzado sin detrimento de la justicia social, y ha repercutido en el mejoramiento de las condiciones de vida del trabajador costarricense, que lo ha utilizado como instrumento para cimentar y defender sus derechos, tal como lo exponen los documentos pontificios” Mons.Roman Arrieta V.

FUNCIONAMIENTO BÁSICO DEL SOLIDARISMO EN COSTA RICA

¿Qué es el Solidarismo?

Es la Unión de personas que se organizan para lograr mutuamente el desarrollo integral, para beneficio de las personas que la conforman y sus familias.

¿Quién propone la idea solidarista en Costa Rica?

Fundamentado en ideas europeas, el distinguido costarricense Alberto Martén Cavaría propone en 1947 la filosofía solidarista como una herramienta reguladora de las relaciones obrero-patronales y como factor de desarrollo económico social.

¿Cómo están reguladas las asociaciones solidaristas?

Las asociaciones solidaristas son reguladas y facultadas para su funcionamiento por la Constitución Política, la Ley 6970, los estatutos y reglamentos de cada asociación, código de Comercio en lo referente a las asociaciones solidaristas y Código de Trabajo. Para que una asociación solidarista ejerza lícitamente sus actividades, los estatutos deberán ser aprobados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social e inscritos en el Registro de Asociaciones Solidaristas que al efecto lleva ese Ministerio.

¿Qué son las asociaciones Solidaristas?

De acuerdo con la Ley de Asociaciones Solidaristas No.6970, el artículo 1 señala: “Las asociaciones solidaristas son organizaciones sociales que se inspiran en una actitud humana por medio de la cual el hombre se identifica con las necesidades y aspiraciones de sus semejantes comprometiendo el aporte de sus recursos y esfuerzos para satisfacer esas necesidades y aspiraciones de manera justa y pacífica. Su gobierno y su administración competen exclusivamente a los trabajadores afiliados a ella.”

¿Cuáles son sus fines?

El artículo 2 de la misma ley dice: “Los fines primordiales de las asociaciones solidaristas son procurar la justicia y la paz social, la armonía obrero-patronal y el desarrollo integral de sus asociados”.

¿De cuáles fuentes provienen sus recursos económicos?

¿De cuáles fuentes provienen sus recursos económicos?

Según el artículo 18 las asociaciones solidaristas contarán con los siguientes recursos económicos:

  • El ahorro mensual mínimo de los asociados, cuyo porcentaje será fijado por la asamblea general.
  • El aporte mensual del patrono a favor de sus trabajadores afiliados que será fijado de común acuerdo entre ambos de conformidad con los principios solidaristas.
  • Lo recaudado por este concepto, se considerará como parte del fondo económico del auxilio de cesantía en beneficio del trabajador, sin que ello lo exonere de la responsabilidad por el monto de la diferencia entre lo que le corresponde al trabajador como auxilio de cesantía y lo que el patrono hubiera aportado.
  • Los ingresos por donaciones y legados.
  • Cualquier otro ingreso lícito que perciban con ocasión de las actividades que realicen.

¿Cuáles son los órganos principales?

La Asamblea General legalmente convocada es el órgano máximo de la asociación. Esta será administrada y dirigida por una junta directiva compuesta al menos por cinco miembros. La vigilancia de la asociación estará a cargo de uno o varios fiscales, asociados o no.

¿Cómo se disponen los ahorros personales y el aporte patronal?

El artículo 20 dice “Los ahorros personales podrán ser utilizados por la asociación para el desarrollo de sus fines, pero deberán ser devueltos a los asociados en caso de renuncia o retiro de la misma por cualquier causa. El artículo 21 establece: “Las cuotas patronales se utilizarán para el desarrollo y cumplimiento de los fines de la asociación y se destinarán prioritariamente a constituir un fondo para el pago del auxilio de cesantía.

¿Qué se hace con ese dinero?

  • CAPITAL
  • INVERSIONES
  • PRÉSTAMO
  • CLÍNICA
  • VIVIENDA = CALCULO DE EXCEDENTES
  • SOCIAL & EXCEDENTE

Este fondo se dispondrá de la siguiente manera:

  • a) Cuando un asociado renuncie a la asociación pero no a la empresa, el aporte patronal quedará en custodia y administración de la asociación para ser usado en un eventual pago del auxilio de cesantía a este empleado, según lo dispuesto en los incisos siguientes
  • b) Si un asociado renunciare a la empresa, y por lo tanto a la asociación, recibirá el aporte patronal, su ahorro personal y cualquier otro ahorro o suma que tuviese derecho, más los rendimientos correspondientes.
  • c) Si un asociado fuere despedido sin justa causa, tendrá derecho a recibir sus ahorros, el aporte patronal y los rendimientos correspondientes. Si el aporte patronal fuere superior a los que corresponde por derecho de auxilio de cesantía, lo retirará en su totalidad. Si el aporte patronal fuere inferior a lo que le corresponde, el patrono tendrá obligación de cubrir la diferencia.
  • d) En caso de retiro de un trabajador por invalidez o vejez, el pago total de los que le corresponda se le hará en forma directa e inmediata. Si fuere por muerte, se hará la devolución de sus fondos conforme con los trámites establecidos en el artículo 85 del código de Trabajo.

SOLIDARISMO: PRODUCTO TICO

El solidarismo le ofrece un medio idóneo a los costarricenses para verificar la hazaña, porque lo mismo que otros pueblos, el nuestro tiene que labrar su destino con el cincel de sus propias concepciones intelectuales y realizaciones materiales midiendo sus capacidades y desenvolviendo sus potenciales.

El solidarismo es un producto tico, profundamente nacional y criollo como una carreta de Sarchí o un poema de Aquiles. El solidarismo es fibra y sangre costarricense; es pensamiento nacional. Lo amasaron callosas manos de peones de Turrialba y Alajuela, lo soñaron maestras de San Cristóbal Norte, lo pregonaron universitarios de San José, lo perfumaron con su feminidad obreras y empleados de Guadalupe y Barrio México, lo encumbraron hasta las nubes pilotos nacionales y dondequiera pusieron en él su sello de fe, de su esperanza y de su amor, hijos de Costa Rica.

Nosotros hemos desarrollado un sistema social y económico autóctono.

¿Lo veremos crecer como un guanacaste gigantesco de nuestras llanuras?

Si deseas conocer mas de nuestro movimiento visita la página del Movimiento Solidarista Costarricense en la siguiente dirección:  http://www.solidarismo.com

Ley de Asociaciones Solidaristas

Número 6970
La Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica
DECRETA:
La siguiente:

Ley de Asociaciones Solidaristas

TITULO PRIMERO
De las Asociaciones Solidaristas

CAPITULO I
Disposiciones Generales

Artículo 1: Las asociaciones solidaristas son organizaciones sociales que se inspiran en una actitud humana, por medio de la cual el hombre se identifica con las necesidades y aspiraciones de sus semejantes, comprometiendo el aporte de sus recursos y esfuerzos para satisfacer esas necesidades y aspiraciones de manera justa y pacífica. Su gobierno y su administración competen exclusivamente a los trabajadores afiliados a ellas.

Artículo 2: Los fines primordiales de las asociaciones solidaristas son procurar la justicia y la paz social, la armonía obrero-patronal y el desarrollo integral de sus asociados.

Artículo 3: Podrán constituirse asociaciones solidaristas como organizaciones sociales idóneas para el cumplimiento de los fines señalados en esta ley, en beneficio de los trabajadores de regímenes de empleo tanto público como privado.

Artículo 4: Las asociaciones solidaristas son entidades de duración indefinida, con personalidad jurídica propia, que, para lograr sus objetivos, podrán adquirir toda clase de bienes, celebrar contratos de toda índole y realizar toda especie de operaciones lícitas encaminadas al mejoramiento socioeconómico de sus afiliados, en procura de dignificar y elevar su nivel de vida. En tal sentido podrán efectuar operaciones de ahorro, de crédito y de inversión, así como cualesquiera otras que sean rentables. Asimismo, podrán desarrollar programas de vivienda, científicos, deportivos, artísticos, educativos y recreativos, culturales, espirituales, sociales, económicos, lo mismo que cualquier otro que lícitamente fomente los vínculos de unión y cooperación entre los trabajadores, y entre estos y sus patronos.

Las asociaciones solidaristas podrán realizar las actividades señaladas en este artículo, siempre y cuando no comprometan los fondos necesarios para realizar las devoluciones y pagos de cesantía que establece esta Ley.

Artículo 5: El derecho de asociación podrá ejercerse libremente por todos los trabajadores que laboren en una empresa, en tanto cumplan con los requisitos señalados en esta ley. Asimismo, los trabajadores podrán formar federaciones y confederaciones de asociaciones solidaristas. El reglamento de esta ley definirá cada uno de estos aspectos e indicará los procedimientos aplicables en cada caso.

Artículo 6: El Estado procurará el fortalecimiento y desarrollo de las asociaciones solidaristas.

Artículo 7: Las asociaciones reguladas por la presente ley deberán garantizar:

  • La libre afiliación y desafiliación de sus miembros.
  • La igualdad de derechos y obligaciones, independientemente de raza, credo, sexo, estado civil o ideología política.
  • La irrepartibilidad, entre los afiliados, de las reservas legales fijadas de conformidad con esta ley.

Artículo 8: A las asociaciones solidaristas, sus órganos de gobierno y administración, así como a sus representantes legales, les está absolutamente prohibido:

  • Establecer privilegios para sus fundadores y sus directores.
  • Ejercer, en calidad de tales, actividades de carácter político-electoral o partidista, cuando se encuentren en el desempeño de funciones propias de representación.
  • Hacer partícipe de los rendimientos, recursos, servicios y demás beneficios de la asociación a terceras personas, con excepción de aquellos casos tendientes a favorecer, en forma especial, a trabajadores del mismo patrono.
  • Realizar cualquier clase de actividad tendiente a combatir, o de alguna manera entorpecer, la formación y funcionamiento de las organizaciones sindicales y cooperativas. Esta prohibición es extensiva a dichas organizaciones, respecto de las asociaciones solidaristas y, en el caso de que violen esta disposición, se les aplicará la sanción que se establece en el presente artículo.
  • Celebrar convenciones colectivas o arreglos directos de carácter laboral.
  • Participar en contrataciones y convenciones colectivas laborales. Los sindicatos no podrán realizar actividades propias de las asociaciones solidaristas ni de las asociaciones cooperativas.

Artículo 9: Para todos los efectos legales, se presume que las asociaciones establecidas conforme a la presente ley no generan utilidades, salvo aquellos rendimientos provenientes de inversiones y operaciones puramente mercantiles.

Los excedentes habidos en el ejercicio fiscal pertenecen a los asociados y el monto que corresponda a cada uno estará de acuerdo con el aporte patronal y con su propio ahorro. La participación de cada asociado en los excedentes se sumará a sus demás ingresos para determinar la base de la declaración de la renta del asociado.

Las asociaciones solidaristas estarán obligadas a entregar a cada asociado, en los quince días siguientes al cierre del ejercicio fiscal, el informe del monto de los excedentes de cada uno, a fin de que el interesado tenga un dato exacto para la correspondiente declaración de la renta.

La asociación debe dar toda la información sobre los excedentes de sus asociados a la
Dirección General de la Tributación Directa, cuando‚ esta se la solicite.

Artículo 10: Toda asociación solidarista al constituirse deberá adoptar un ordenamiento básico que regirá sus actividades, denominado estatutos y que deberá ser aprobado en la asamblea constitutiva.

Para que una asociación solidarista ejerza lícitamente sus actividades, los estatutos deberán ser aprobados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social e inscritos en el Registro de Asociaciones Solidaristas que al efecto llevará ese Ministerio. Este además ejercerá la vigilancia y control estatutario y legal de las actividades que realicen todas las asociaciones creadas al amparo de esta ley.

La personalidad jurídica de la asociación, así como la de sus representantes, se adquirirá con la inscripción de la entidad.

Artículo 11: Toda asociación solidarista deberá constituirse por no menos de doce trabajadores mayores de edad, ya sea otorgando escritura pública o mediante acta de la asamblea constitutiva transcrita en papel de oficio. En ambos casos el documento deberá contener los estatutos aprobados, el nombramiento de los directores y el nombre de quienes integren el órgano de la fiscalía.

Artículo 12: El nombre de la asociación será propiedad exclusiva de la misma y nadie podrá hacer uso de él. Quien lo hiciere queda sujeto a las sanciones contenidas en el Código Penal.

Toda asociación constituida al amparo de esta ley deberá identificarse incluyendo en su nombre el concepto “asociación solidarista”.

Artículo 13: Los estatutos de la asociación solidarista deberán expresar:

  • El nombre de la entidad.
  • Su domicilio.
  • Los fines que persigue y los medios para lograrlos; así como la intención de regirse por los postulados del solidarismo, cumplirlos e informar acerca de ellos.
  • La modalidad de afiliación y desafiliación de los asociados, sus deberes y derechos, así como la forma y condiciones en que la asociación puede formar parte de federaciones y confederaciones.
  • El monto mínimo del ahorro obrero, así como el de los demás recursos económicos de que dispondrá la asociación.
  • Los órganos de la asociación y su funcionamiento.
  • El órgano, persona o personas que ostenten la representación de la entidad, y las facultades de su poder o poderes.
  • Las condiciones y modalidades de extinción, disolución y liquidación.
  • Los procedimientos para reformar los estatutos. Estos regularán el desempeño de funciones de los asociados, así como el funcionamiento y organización general de la asociación, de acuerdo con las disposiciones de la presente ley.

Artículo 14: Podrán ser afiliados a las asociaciones solidaristas, de acuerdo con el artículo 5 de esta ley, los trabajadores mayores de dieciséis años. No obstante, para ocupar cualquier cargo de elección será requisito indispensable ser mayor de edad.

En todo caso, la junta directiva de cada asociación deberá integrarse únicamente con trabajadores, incluidos aquellos que posean acciones o que tengan alguna participación en la propiedad de la empresa. No podrán ocupar cargo alguno en la junta directiva los que ostenten la condición de representantes patronales, entendidos estos como directores, gerentes, auditores, administradores o apoderados de la empresa.

El patrono podrá designar un representante, con derecho a voz pero sin voto, que podrá asistir a las asambleas generales y a las sesiones de la junta directiva, salvo que estas, por simple mayoría, manifiesten lo contrario. (Este artículo debe considerarse con base en la ley 7739 del “Código de la Niñez y la Adolescencia” del 6 de febrero de 1998, en su artículo 18.

Artículo 15: Se considerarán asociados los que suscriban la escritura constitutiva y los que sean admitidos posteriormente de acuerdo con los estatutos. Sus nombres deberán figurar en un libro de registro de miembros que llevará el nombre de la asociación.

Los asientos se numerarán en orden corrido y deberán ser firmados por el secretario. En el libro deberá consignarse la razón de la desafiliación cuando esta ocurra, de acuerdo con lo que dispongan los estatutos. Ninguna persona podrá ser compulsada a formar parte de asociación alguna, y los miembros de cada una de ellas podrán desafiliarse cuando lo deseen. En este caso, los interesados deberán solicitar su desafiliación por escrito a la junta directiva, la cual la acordará sin más trámite, siempre que el solicitante esté al día en sus obligaciones de carácter económico con la asociación.

Artículo 16: Mientras no se haya inscrito la asociación, las resoluciones y pactos no producirán efecto legal alguno en perjuicio de terceros. Ante ellos, los asociados responderán personalmente por las obligaciones que en estas circunstancias se contraigan en nombre de la asociación.

Artículo 17: Perderá sus derechos en la asociación el afiliado que se separe de ella, con excepción de:

  • Las cantidades que la asociación haya retenido a su nombre en calidad de ahorro, más los rendimientos correspondientes.
  • Los créditos personales del asociado a favor de la entidad.
  • Los derechos de cesantía y demás beneficios que por ley le correspondan.

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